La presunta homicida de Madrigalejo, de nacionalidad española, apuñaló a su pareja sentimental, José Sánchez (conocido en la población como Pepe ‘Sonri’) el pasado sábado (quizás el viernes por la noche) antes de quemarla. Se trata de una de las hipótesis que está manejando la Policía Judicial de Cáceres en la investigación abierta para esclarecer el suceso descubierto el pasado lunes, cuando se encontró el cuerpo quemado de este vecino en el corral de su vivienda.
Ayer también fue puesto en conocimiento de la Guardia Civil que el domingo, a las dos de la mañana, una vecina dijo ver a la supuesta homicida intentando arrancar la furgoneta de su pareja sentimental acompañada por un hombre.
Mientras la Benemérita sigue estas pistas, la tranquilidad de esta población cacereña de unos 1.800 habitantes se ha visto alterada por este suceso, que ha producido un gran sobresalto. De hecho, la calle Ciudad de la barriada de San Juan, donde se produjo el supuesto homicidio, se llenó ayer de cámaras y periodistas para contar lo sucedido. El alboroto ya comenzó el lunes por la tarde, cuando numerosos vecinos se acercaron a los alrededores de la vivienda de Pepe. Por ello, la Guardia Civil acordonó la zona. Imelda, una de las vecinas del fallecido, apuntó a HOY que rápidamente se llenó de personas. Poco después, comenzaron a aparecer agentes de la Guardia Civil.
Otro inquilino de la zona que vivió en primera persona lo sucedido fue Antonio Sojo. Relata que estaba en el puente que hay en la localidad y le alertó el humo que salía de su barriada. Se acercó rápidamente para comprobar de dónde procedía y en ese momento vio a la presunta homicida, Julia, al lado de su vivienda con una garrafa. Seguidamente él se fue en busca del policía que estaba de guardia para intentar sofocar el incendio surgido en el corral de la vivienda, sin imaginarse lo que estaba sucediendo. Sojo sostiene que ya en el lugar de los hechos el agente pidió a la pareja del fallecido, que ya no tenía la garrafa, que abriese la puerta de su casa. Mientras, el vecino accedió a la vivienda colindante para ayudar a apagar el fuego. «En ningún momento ella nos dijo que el cuerpo estaba allí», explica Sojo.
A partir de ahí, el agente, con la ayuda de Antonio desde el inmueble colindante, apagaron el incendio del corral, y para su sorpresa el policía vio el cuerpo calcinado. «Ella también estaba ayudando a agarrar la manguera. Eso lo vi yo», sentencia Antonio.
Según relataron a Efe fuentes de la Guardia Civil, la Policía Local se encontró «con la imagen dantesca de un cuerpo carbonizado». Este hecho hizo que no fuera fácil establecer la causa de la muerte a simple vista.
Pepe, una persona muy querida en la población
José Sánchez Gómez, ‘Pepe Sonri’, de 69 años, era feriante y tenía un puesto de esos de botellas y aros. Iba de pueblo en pueblo. Estaba viudo y tenía una hermana. Sus vecinos le recuerdan con agrado. Una de ellas, Imelda, señala que era una buena persona, muy querido en la población y con buen carácter. Así también lo destacan los regentes de ‘El Cazador’, que alguna vez le atendieron. A su pareja, Julia, natural de la provincia de Badajoz, la conoció en una de esas ferias, según fuentes vecinales, quienes consideran que estaba «cegado» con ella. Llevaban varios años juntos, aunque ella solo pasaba temporadas con él, en momentos concretos. Consideran que ya habían tenido algún problema. Sin embargo, nunca pensaban que podía ocurrir lo que ha sucedido.
La mujer fue rápidamente detenida y llevada a la Comandancia de la Guardia Civil de Cáceres y hoy está previsto que pase a disposición del Juzgado de Instrucción de Logrosán.
La delegada del Gobierno en Extremadura, Cristina Herrera, apuntó ayer que ese hombre llevaba fallecido «desde hacía dos días». Indicó que se barajan varias alternativas sobre cómo podría haberse producido el presunto homicidio. Por ello, había que esperar a que se practicase la autopsia. Cristina Herrera sostuvo que no tenía conocimiento de denuncias interpuestas entre la pareja. Distintos vecinos destacan la sangre fría y la tranquilidad que debió tener Julia, la presunta homicida. Prueba de ello es que los regentes del restaurante El Cazador explican que vieron a esta mujer horas antes de encontrar el cuerpo en su establecimiento «como si nada». Manifestó su intención de comprar un cerdo y un perro mastín, como así lo hizo. De hecho, fueron encontrados en la vivienda.









