La lucha conjunta de las autoridades turísticas británicas y la policía, así como de los hoteleros en los destinos, especialmente en España, ha dado su primer gran resultado cuando este lunes una empresa especializada en este negocio retiró 1800 casos de denuncias de supuestas intoxicaciones alimentarias contra el gigante Tui y sus hoteles proveedores.
reclamacionesNick Longman, el director de Tui para estos asuntos, dijo que el mayorista se entrevistó la semana pasada con la policía española para estudiar estas denuncias que en su práctica totalidad son falsas. “Nosotros –dijo Tui– estamos totalmente en favor de hacer público este tipo de fraudes e investigarlos en profundidad”. El portavoz señaló que “estamos intentando que se conozcan estos casos, que se hagan públicos. Con esta acción hemos conseguido que se retiren 1800 casos y haremos lo necesario para que caigan más casos en defensa del viajero honesto”.
El mayorista dijo que le ha suministrado información detallada de “cientos de casos” a los juzgados de Mallorca, para que se pueda perseguir a quien presenta denuncias falsas.
Las empresas especializadas en estas denuncias falsas solían abordar a los viajeros cuando regresaban a sus países, para ofrecerles presentar estas acusaciones y conseguir una indemnización que hiciera que sus vacaciones fueran gratis. Más recientemente están en llegadas de los aeropuertos, aconsejando cómo recoger las evidencias de lo que será una acusación falsa.
El Gobierno británico se ha volcado en este asunto. El ministerio de Exteriores dijo que el problema no se limita a España y que se han encontrado situaciones similares en Bulgaria, Turquía, Portugal, Grecia y Chipre, repitiendo que se va a extremar la acción penal en todos los casos.
La filial de vacaciones de Jet2 tiene detectives camuflados, buscando a los vendedores de este tipo de servicios de reclamaciones falsas para denunciarlos. Thomas Cook, aunque no ha explicado cómo, también ha dicho que está actuando.
En Grecia, una pareja que presentó una denuncia falsa se enfrenta a una demanda de un hotel por 170 mil euros. Como siempre, los incentivadores de estos delitos, los mediadores, se escapan a las consecuencias.









