
La huelga general de este 3 de octubre del 2017 se está dejando notar en toda Catalunya. La jornada incluye también un «paro de país» respaldado por la UGT y CCOO, así como por las entidades soberanistas, en protesta por la actuación policial durante el referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional.
El centro de Barcelona se ha llenado durante todo el día con miles de personas que han protestado por la violenta acción policial del pasado domingo, con motivo del referéndum de autodeterminación. Las concentraciones de mediodía y de las seis de la tarde, en la plaza de la Universitat, y la del paseo de Gràcia, también a la seis, han quedado unidas sin solución de continuidad. La huelga y el paro general convocados han contribuido al clima distendido de toda la jornada.
La multitud, por la tarde se juntaron unas 700.000 personas y por la mañana unas 300.000, según la Guardia Urbana, mantuvo siempre un tono festivo. Las sucesivas llamadas a la calma, ante la indignación ciudadana por los hechos del domingo, surtieron efecto. Es más, el temor extendido de que agentes de las policías estatales emprenderían acciones vandálicas de ‘bandera falsa’, es decir, que se camuflarían entre el gentío tratando de crear alborotos para que se apuntara en el debe del independetismo, hizo extremar la precaución de los asistentes.
Lo único políticamente incorrecto que se permitió el respetable fue reírse de las pocas habilidades discursivas del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Los coros (“Los catalanes hacen cosas”) y las pancartas («Muchas tardes, buenas gracias, Mariano”) alusivas al jefe del Ejecutivo y los saludos burlescos al helicóptero de la policía nacional cada vez que se colocaba en la vertical de la manifestación fueron parte del humor derrochado por los miles de asistentes.








