Ni pactos, ni diálogos, ni consensos. Varios miles de personas (50.000, según la Delegación del Gobierno) se han congregado a las 12 de esta mañana en la plaza de Colón de Madrid por la defensa de la unidad de España y su grito ha sido unánime: «Puigdemont prisión», «Rajoy haz algo» o «no se dialoga con terroristas», han sido algunas de las consignas.
También hubo gritos de apoyo a la Policía Nacional y Guardia Civil.El acto, organizado por la Fundación Denaes y respaldado por distintas asociaciones como Convivencia Cívica Cataluña, Hazte Oír o el Foro de Guardias Civiles, llamó a salir a las calles en defensa de «la nación, la Constitución y el Estado de derecho». En un ambiente festivo y muy musical, los reunidos en Colón, ente los que había familias con niños, personas mayores y grupos de chicas y chicos jóvenes, han pedido al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que «actúe» contra lo que consideran un «desafío a la unidad de España y a la legalidad».Miguel, un estudiante que reside en Madrid y viene acompañado por tres amigos explica que está viviendo la situación «con tristeza porque Cataluña es una parte de nuestra tierra y no queremos que se vaya». También Gonzalo, otro joven, cree importante salir a la calle para «que se escuche la voz de los que no nos han preguntado». Al otro lado de la plaza e intentando resguardarse del sol bajo la sombra de un árbol, tres amigas jubiladas repiten la consigna: «No queremos dialogo. Rajoy nos ha vendido».En contraposición y frente al ambiente mayoritariamente festivo y pacífico algunos grupos acudieron con banderas franquistas y realizaron el saludo fascista subidos en un kiosko de la plaza al grito de «viva España» mientras otros manifestantes les realizaban fotografías y jaleaban: «una, grande y libre»
Cientos de ciudadanos han acudido a la plaça Sant Jaume de Barcelona en el marco de la convocatoria ciudadana «¿Parlem? ¿Hablamos?» para reclamar diálogo entre el Estado y la Generalitat.
La mayoría de asistentes, que han llenado la plaza que alberga el Ayuntamiento de Barcelona y el Palau de la Generalitat, acuden vestidos con ropa blanca, tal como se había pedido y sin banderas de ningún tipo.
De hecho, no se lanzan consignas ni lemas más que «Sin banderas ni odio ni violencia.
Las calles son de todos». También se han soltado globos blancos.
La alcaldesa de Barcelna, Ada Colau, ha considerado «esperanzador» que la ciudadanía se organice para desbloquear el conflicto. A su juicio es encomiable que se recurra a la «fraternidad, el diálogo y la creatividad».
La convocatoria es para toda España, para que la gente se concentre ante las sedes de los ayuntaientos.
Un manifiesto en las redes sociales afirma que el conflicto actual no lo resolverán los políticos «irresponsables» sino que será necesaria «la gente, el diálogo y la convivencia».









